Arquitectura Arquitectura

Arquitectura Prehistórica en Ibiza

hecho en ibiza made in ibiza fet a eivissa





PREHISTÓRICA    Fenicia, Púnica ››   Romana ››  
Religiosa ››   Popular ››   Contemporánea ››

Arquitectura Prehistórica (I)

Imagen: Cap de Barbaria (*)
Los primeros pobladores de las Pitiusas, del neolítico y la edad del bronce, dejaron un rico y variado repertorio de sus construcciones que, desgraciadamente, ha llegado a nuestros días en muy mal estado de conservación, ya sea por la intensísima acción erosiva de los elementos naturales en medios insulares como el nuestro, ya sea por la acción humana, que tradicionalmente, e incluso en tiempos recientes, ha encontrado en estas antiquísimas restos un lugar de fácil obtención de piedra para nuevas construcciones. Este hecho constituye un grave obstáculo para su estudio, junto con la corta trayectoria de la investigación moderna, que no permite todavía más que un conocimiento muy superficial.

Las manifestaciones arquitectónicas de la prehistoria hasta ahora documentadas en Ibiza y Formentera son de tres clases: arquitectura doméstica, es decir las construcciones de vivienda y otros que se relacionan; arquitectura defensiva, fortificaciones y lugares de refugio; y, finalmente, arquitectura funeraria, destinada a levantar sepulcros que debían recoger los despojos de algunos miembros de las primeras comunidades pitiusas, que en el caso del sepulcro megalítico de ca na Costa, logra el grado de arquitectura monumental.

El rasgo básico y más característico de esta primera arquitectura de las Pitiusas, en cualquiera de sus manifestaciones, es el uso exclusivo de la piedra como material constructivo. Se utiliza siempre la piedra del entorno del yacimiento, ya sea la piedra arenisca o más a menudo la caliza, que, gracias a su frecuente configuración en estratos más o menos horizontales de poco espesor, incluso con medios muy elementales puede ser fácilmente arrancada de la costra pétrea, en forma de losas casi planas. Estas losas eran utilizadas tal como eran extraídas del subsuelo, sin ningún trabajo para regularizar sus cantos. En unos casos podían ser de tamaño considerable, de más de dos metros de longitud y más de uno y medio de ancho y algunas toneladas de peso, como las que forman la cámara de ca na Costa, y entonces se llaman ortostatos, mientras que en otros casos podían ser piezas pequeñas de no más de medio metro y unas decenas de kg de peso.

El tamaño, pues, era en función de las necesidades de la construcción y era la habilidad de los constructores la que siempre permitía encontrar la manera más adecuada para colocar cada pieza, encajando unas con otras, de tal manera que formaban construcciones de gran solidez y estabilidad, a pesar de que sólo la tierra aparezca, en algún caso, como material de traba.

La arquitectura doméstica aparece documentada en los yacimientos que de manera convencional se han llamado establecimientos al aire libre, sólo documentados en la isla de Formentera, que son los más abundantes en estructuras sólidas de piedra. Son construcciones de bases gruesas -normalmente de alrededor de un metro de anchura, pero que en algún caso llegan a los dos metros-, en forma de muros de dos hileras paralelas de losas de piedra con relleno interno de tierra y piedra pequeña, que asientan directamente arriba la roca, formando unidades constructivas de varias formas y tamaños. Estos basamentos pueden estar construidos de diversas maneras: La técnica más usual es aquella en la que las piedras de ambas hileras, que a veces llegan a ser ortostatos de gran tamaño, están dispuestas verticalmente y alcanzan una altura que, generalmente, es de aproximadamente medio metro, aunque en algunas ocasiones sobrepasa ampliamente el metro. El espacio interno entre las dos hileras de losas es rellenado con piedras y tierra compactada. Esta es la técnica más característica de los yacimientos prehistóricos pitiusos, con paralelismos en yacimientos pre-talayóticos baleares, y que en Ibiza y Formentera tendrá una larga perduración.

Otra técnica, también con muros de dos hileras paralelas con relleno interno, se caracteriza por el hecho de que las losas, que son de tamaño notablemente más pequeño que en el caso anterior, están puestas planas, formando paredes de piedra seca. Hay indicios de que esta segunda técnica es algo algo más moderna que la anterior, ya que en los yacimientos donde se ha documentado -cap de Barbaria I y II-, aparece únicamente en reestructuraciones y compartimentaciones de ámbitos ya construidos, o bien en nuevas construcciones que se adosan a las preexistentes.


Arquitectura Prehistórica (II)

Imagen: Período Pre y Talayótico balear
La tercera técnica, documentada en el puig de ses Torretes, consta de un muro hecho de dos hileras de piedras, pero en este caso la interior está hecho con losas más grandes puestas en vertical, mientras que el exterior es de piedras más pequeñas puestas planas, y el espacio intermedio entre ambas también aparece relleno de tierra compacta y piedra menuda. Es, pues, una especie de técnica mixta entre las dos anteriores. Por encima de estos basamentos se debían levantar las paredes, de piedra más pequeña, trabada con tierra.

No existen datos sobre los techos, que puede suponerse que debían ser sustentados por un forjado de vigas de madera, cubierto por ramas y arcilla, de manera similar a los tejados de las casas campesinas, y también, en algún caso, según apuntan algunos indicios, por losas planas de piedra.

Dadas las dimensiones de las habitaciones, las vigas de los forjados debían descansar, normalmente, en la parte superior de las paredes, pero en algún caso excepcional, la gran superficie de la habitación (cámara 1 del Cap de Barbaria II) hizo necesario poner palos verticales de sustentación, de los que se pudieron documentar los agujeros en el suelo, donde iban encajados y asegurados con piedras. Las aberturas son escasas, y se reducen a una única puerta al exterior, o en la habitación contigua, que en algún caso conserva en el suelo de la apertura una losa de piedra con una perforación circular donde se debía encajar el eje de la puerta.

El elemento espacial básico de estas construcciones son habitaciones de formas curvadas, que generalmente contienen un solo cuarto; si bien en algún caso pueden tener compartimentaciones internas, parece que éstas fueron levantadas siempre con posterioridad a la construcción. La línea recta es prácticamente ausente.

En cuanto a las formas que pueden alcanzar las plantas y la complejidad y el número de ámbitos que puede tener cada uno de estos establecimientos al aire libre, hay una gran diversidad. En cuanto a las formas de las habitaciones, las más frecuentes son la circular (aunque casi nunca es un círculo perfecto), la semicircular, la de herradura y la ojival. Estas dos últimas son muy similares a las construcciones pre-talayóticas que en Mallorca y Menorca se denominan "navetiformes", "naviformes" o "navetas de habitación", según los diversos autores.

En cuanto a la estructura, estas construcciones pueden aparecer como ámbitos aislados, pero generalmente constituyen conjuntos formados por un número de cámaras variable, de formas diversas, que se adosan unas a otras. Se trata, pues, de una arquitectura funcional, que puede ser definida como una forma primitiva de construcción aglutinada en la extensa tradición mediterránea, ya que se forma por sucesiva adición de elementos que integran el conjunto, ampliando su extensión sin perder la unidad. Este método constructivo resulta de una gran versatilidad, y permite la extensión horizontal del conjunto según las necesidades cambiantes de sus habitantes. De este modo, a partir de un núcleo inicial, a lo largo de su existencia el establecimiento ensancha y cambia su morfología, mediante nuevas adiciones que se adosan a las habitaciones preexistentes.

La variedad de formas de las diversas cámaras confiere una enorme originalidad al conjunto, que sólo encuentra puntos de comparación en algunos establecimientos de hábitat pre-talayóticos de Baleares. Se la puede considerar, también, como una construcción no regulada, ya que no se observa la existencia de normas que ordenen de alguna manera ni su morfología ni su evolución.

La utilización de líneas curvas y la práctica ausencia de líneas rectas determina que no haya unos ejes de ordenación en el espacio, en una o varias direcciones predeterminadas. Tampoco existe un único esquema de crecimiento y no parece, por tanto, que haya un planeamiento previo ni una previsión de futuro para el crecimiento de la construcción. Sin embargo, sí se observa que ciertas combinaciones, como la de una habitación de planta "navetiforme" adosada a otra de forma aproximadamente circular, se repiten en varios conjuntos.

Teniendo en cuenta el número de habitaciones, estos yacimientos se han clasificado en tres grupos:


Arquitectura Prehistórica (III)

Imagen: Cap de Barbaria (*)
1) Estructuras simples: son las formadas por una única construcción aislada. Puede ser de planta circular, curiosamente siempre de unos 13 m de diámetro (Cap de Barbaria I, pla de ses Sitges y probablemente es Ram III); puede ser también "navetiforme" y en tal caso de escaso tamaño -6x3 o 7x4 m aproximadamente- (Cap de Barbaria IV, VII, XI) o de gran tamaño (Cap de Barbaria IX y, con ciertas dudas, es Ram II) ; puede ser rectangular (sa Cala III); y, finalmente, de forma aproximadamente trapezoidal (es Ram I). Generalmente constituyen una única habitación o cuarto, si bien el fin de Barbaria I presenta compartimentaciones internas, posiblemente posteriores, al menos en parte, a su construcción.

Los escasos datos arqueológicos actuales no permiten afirmar que estas construcciones simples fueran lugares de hábitat; aunque no hay informaciones concretas para precisar su funcionalidad, y por tanto no hay que descartar ninguna posibilidad, es verosímil su carácter de construcciones subsidiarias para las tareas productivas.

2) Estructuras sencillas: son conjuntos de entre dos y cuatro cámaras de formas diversas, adosadas unas a otras (Cap de Barbaria III, VI, XIII, XVI, XVII, XIX, can Parra, es Pedregal, Can Marroig II y Punta Prima I y II). En este caso el número de combinaciones es más elevado, pero el modelo de dos habitaciones de planta curvada unidas por un muro rectilíneo central, al que se adosan ambas de manera opuesta, es decir una por un extremo y la otra por el extremo contrario, se repite en el Cap de Barbaria VI y XVII.

Sin embargo el modelo de un ámbito de planta circular al que se adosa otro de planta "navetiforme" está representado también en dos casos: Cap de Barbaria XIX y Can Marroig II.

Tampoco hay datos que permitan establecer claramente su funcionalidad. Es posible que algunas fueran pequeñas unidades de hábitat, pero por ahora no hay evidencia arqueológica positiva en este sentido. Podrían, por tanto, ser también instalaciones relacionadas con las labores ganaderas o agrícolas, sin descartar tampoco otras posibilidades.

3) Estructuras complejas: son conjuntos formados por un número superior a cuatro habitaciones (Cap de Barbaria II, VIII, X, XV, XXI con dudas, es Banc y quizás también sa Galera). En estos yacimientos se encuentran representadas todas las estructuras referidas formando conjuntos de gran complejidad y diversidad, que cubren una considerable extensión, superior al millar de metros cuadrados. Son las verdaderos viviendas, verdaderas unidades de hábitat y producción, que estarían habitadas por grupos humanos reducidos, de unos 10-15 miembros aproximadamente, y por lo tanto muy probablemente de carácter familiar.

Otro tipo de yacimiento aparece documentado en Ibiza al monte de ses Torretes, que sería un establecimiento de mucha mayor extensión, formado por un elevado número de estructuras simples, sencillas y complejas, esparcidas por diversos lugares de la montaña, si bien hay una concentración de un cierto número de construcciones en la explanada que forma el monte en su parte más elevada, por debajo de la cima, las que forman el agrupamiento principal del establecimiento.

Por todo ello, ha sido considerado como "poblado" -aunque aún no posea una total cohesión espacial-, que debía de estar habitado por una comunidad relativamente numerosa (edad del bronce).

La arquitectura defensiva se encuentra documentada en tres yacimientos: dos murallas y un pequeño recinto fortificado. Pero en este caso, a diferencia de las construcciones de vivienda, sí se trata de construcciones planificadas, destinadas a resolver la defensa de un lugar concreto, y por eso mismo todas ellas están perfectamente adaptadas al relieve, utilizan la técnica constructiva más adecuada para el lugar y el tipo de piedra disponible y, en definitiva, cada caso es diferente de los demás.

Benjamí Costa Ribas [BCR]
(*) Fotos: Joan Ramón Torres
Enciclopèdia d’Eivissa i Formentera
Foto superior: Período Pre y Talayótico de Baleares



Bienvenido a la Isla Mágica

Benvingut, Willkommen, Bienvenue, Welcome, Benvenuto


The Magic Island

Información para tu Viaje a Ibiza

Viajes, Alojamiento, Transporte, Ocio, Restaurantes, Playas, Discotecas, Fiesta, Hoteles, Hostales, Apartamentos, Casas, Turismo Rural, Camping, Vuelos, Barcos, Ferry, Autobuses, Taxis, Alquiler de Coches


Buscar / Search ››

Información Turística ››

Teléfonos, Fiestas locales ››


Guía de Ibiza - Guia d'Eivissa

IBIZA - EIVISSA - IBIZA



Artículos (informes) en Voy@Ibiza »